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lunes, 8 de diciembre de 2014

8 de diciembre del año 2012 por el máximo líder de la Revolución Bolivariana, presidente de la República Hugo Rafael Chávez Frías, donde traza la hoja de ruta que debe seguir la Revolución, unidos, ante las circunstancias.


El 8 de diciembre del año 2012 por el máximo líder de la Revolución Bolivariana, presidente de la República Hugo Rafael Chávez Frías, donde traza la hoja de ruta que debe seguir la Revolución, unidos, ante las circunstancias.

como es bien sabido, como es bien sabido, pues nosotros hemos venido dando además de todas las batallas políticas, económicas, sociales, esta batalla histórica, esta batalla histórica que, bueno, que nos tocó, que nos ha tocado y gracias a Dios que nos tocó, a nosotros nos tocó retomar las banderas de Bolívar, las banderas desgarradas, nos tocó retomar las banderas mancilladas, la bandera patria ésta que aquí está, amarillo, azul y rojo y sus ocho estrellas ahora como mandó Bolívar desde Angostura, ocho estrellas y más allá las banderas del Pueblo, banderas mancilladas, desgarradas, pisoteadas durante, bueno, casi todo el siglo XIX después de la epopeya y durante casi todo el siglo XX y nos tocó a nosotros pues, terminando el siglo XX y comenzando el XXI, comenzó aquí una nueva era, me decía Fidel anteanoche despidiéndonos en La Habana “Bueno Chávez esa llamarada…” la llamarada se hizo, se hizo continente, la llamarada, el fuego sagrado. 



Fue como una resurrección lo que hemos visto, lo que hemos vivido. Aquí había un continente dormido, un pueblo dormido como muerto y llegó el Lázaro colectivo y se levantó, finales de los 80, los 90, los 90 terminando el siglo XX pues, se levantó aquí en Venezuela una Revolución, se levantó un pueblo y nos ha tocado a nosotros, algunos de nosotros, a muchos de nosotros mujeres, hombres, asumir responsabilidades, asumir papeles de vanguardia, asumir papeles de dirección, de liderazgo por distintas razones civiles, militares y hemos confluido pues, distintas corrientes terminando el siglo y comenzando este siglo.

En Venezuela se desató la última Revolución del siglo XX y la primera del siglo XXI, Revolución que -¿quién lo puede dudar?- ha tenido cuántos impactos en la América Latina, en el Caribe y más allá y más allá y seguirá teniendo impacto. 

Tenemos un pueblo, tenemos una Fuerza Armada, la unidad nacional. Si en algo debo insistir en este nuevo escenario, en esta nueva batalla, en este nuevo trance, diría un llanero por alla.. bueno es en fortalecer la unidad nacional, la unidad de todas las fuerzas populares, la unidad de todas las fuerzas revolucionarias, la unidad de toda la Fuerza Armada, mis queridos soldados, camaradas, compañeros; la unidad del Ejército, mi Ejército, mi amado Ejército. El Ejército, la Marina, m amada Marina. 

 Digo porque los adversarios, los enemigos del país no descasan ni descansarán en la intriga, en trata de dividir, y sobre todo aprovechando circunstancias como estas, pues. Entonces, ¿cuál es nuestra respuesta? Unidad, unidad y más unidad. ¡Esa debe ser nuestra divisa! Mi amada Fuerza Aérea, mi amada Guardia Nacional, mi amada Milicia. ¡La unidad, la unidad, la unidad!

¡Unidad, unidad, unidad! ¡Unidad! Decía Bolívar: “Unámonos o la anarquía nos devorará, sólo la unidad nos falta para completar la obra de nuestra regeneración…”.

Yo quiero decir algo, quiero decir algo, aunque suene duro, pero yo quiero y debo decirlo, debo decirlo. Si como dice la Constitución, cómo es que dice, si se presentara alguna circunstancia sobrevenida, así dice la Constitución, que a mí me inhabilite, óigaseme bien, para continuar al frente de la Presidencia de la República Bolivariana de Venezuela,Y sobre todo para asumir el nuevo período para el cual fui electo por ustedes, por la gran mayoría de ustedes, si algo ocurriera, repito, que me inhabilitara de alguna manera, Nicolás Maduro no sólo en esa situación debe concluir, como manda la Constitución, el período; sino que mi opinión firme, plena como la luna llena, irrevocable, absoluta, total, es que en ese escenario que obligaría a convocar como manda la Constitución de nuevo a elecciones presidenciales,ustedes elijan a Nicolás Maduro como presidente de la República Bolivariana de Venezuela. Yo se los pido desde mi corazón.

Y en cualquier circunstancias nosotros debemos garantizar la marcha de la Revolución Bolivariana, la marcha victoriosa de esta Revolución, construyendo la democracia nueva, que aquí está ordenada por el pueblo en Constituyente; construyendo la vía venezolana al socialismo, con amplia participación, en amplias libertades, que se están demostrando una vez más en esta campaña electoral para gobernadores, con candidaturas por aquí y candidaturas por allá. Libertades. 

En plenas libertades. En el marco de este mensaje, que por supuesto jamás hubiese querido transmitirles a ustedes, porque me da mucho dolor en verdad que esta situación cause dolor, cause angustia a millones de ustedes, pues, que hemos venido conformando una sólida… un solo ente, porque como decíamos y decimos, ya en verdad Chávez no es este ser humano solamente, Chávez es un gran colectivo, como decía el eslogan de la campaña: ¡Chávez, corazón del pueblo! Y el pueblo está aquí en el corazón de Chávez.

Tenemos Patria, tenemos una Patria ¡cuanto costó, cuanto costó recuperarla! Revivirla, levantarnos con ella entre dolores, entre pesares, recordemos cuanto ha costado, cuanto nos ha costado a millones, a millones. Nunca olvidaré o mejor dicho, recuerdo en este momento aquella frase de Simón Bolívar, el Padre Bolívar cuando en los últimos días de su batalla física en este mundo, le decía a Urdaneta, al general Urdaneta “Yo no tengo patria a la cual seguir haciendo el sacrificio…” ¿ve? Y lo echaron y lo vilipendiaron y lo vejaron “Mis enemigos me quitaron la Patria…” dijo, hoy ¡ah! Gracias a Dios, Padre Bolívar, cuán distinta es la situación para todos nosotros hombres y mujeres. Hoy sí tenemos Patria y es la tuya Bolívar, es la que tú comenzaste a labrar, a labrar junto a millones de hombres y mujeres hace 200 años y antes habían comenzado también a labrarla, hoy es Día de Guaicaipuro, nuestros hermanos aborígenes en su lucha, en su resistencia, 500 años de lucha. Hoy, por fin, después de tanta lucha tenemos Patria a la cual seguir haciendo el sacrificio, desde mi corazón de patriota reitero mi llamado a todos los patriotas de Venezuela y a todas las patriotas de Venezuela, porque, bueno, somos revolucionarios, somos socialistas, somos humanos, somos muchas cosas pero en esencia, patriotas, patriotas y cada vez que yo hablo del patriota, recuerdo aquella canción, vieja canción de los solados tanquistas de Venezuela que aprendí de casi niño todavía ya aquí la llevo en el alma.
 
[canta] Al rumor de clarines guerrero, ocurre el blindado, ocurre veloz, con celoso dragones de acero que guardan la Patria, que el cielo nos dio, patria, patria, patria querida tuyo es mi cielo, tuyo es mi sol, patria, tuya es mi vida, tuya es mi alma, tuyo es mi amor.

Tuya Patria, la Patria ¡hoy tenemos Patria! Y pase lo que pase en cualquier circunstancia seguiremos teniendo Patria, Patria perpetua -dijo Borges- Patria para siempre, Patria para nuestros hijos, Patria para nuestras hijas, Patria, Patria, la Patria. Patriotas de Venezuela, hombres y mujeres: Rodilla en tierra,
unidad, unidad, unidad de los patriotas.



No faltarán los que traten de aprovechar coyunturas difíciles para, bueno, mantener ese empeño de la restauración del capitalismo, del neoliberalismo, para acabar con la Patria. No, no podrán, ante esta circunstancia de nuevas dificultades -del tamaño que fueren- la respuesta de todos y de todas los patriotas, los revolucionarios, los que sentimos a la Patria hasta en las vísceras como diría Augusto Mijares, es unidad, lucha, batalla y victoria.

Nicolás allá está la Espada de Bolívar, a ver si la pueden traer ¿eh? La Espada de Bolívar, la espada del Perú, la que le dieron a Bolívar en el Perú 1824, bueno, delante de esa espada juramos ¿eh? Delante de esa espada juramos, delante de esta bandera juramos, delante de Dios, delante de nuestro Pueblo.

Hoy tenemos la Patria más viva que nunca, ardiendo en llama sagrada, en fuego sagrado.


jueves, 4 de diciembre de 2014

Uno de los más importantes intelectuales venezolanos del siglo XX

Un día como hoy fallece Ludovico Silva

Silva publicó en 1970 uno de los clásicos de la filosofía contemporánea: La plusvalía ideológica/ Foto: Archivo
Yvke Mundial/Encontrarte/pgr
Un día como hoy, en 1988, muere en Caracas Ludovico Silva, profesor universitario, filósofo, poeta, escritor y periodista.
Obtuvo su licenciatura en Filosofía en la Universidad Central de Venezuela. Realizó estudios en diversos países europeos y americanos. Desempeñó el cargo de Secretario General del Ateneo de Caracas, de cuya revista Papeles fue cofundador.
En 1970 publicó, el que se ha convertido en uno de los clásicos de la filosofía contemporánea: La plusvalía ideológica. Entre sus múltiples publicaciones figura el Anti-manual para marxistas, marxólogos y marcianos, publicado con mucho éxito en 1976.
Ludovico Silva es considerado uno de los más importantes intelectuales venezolanos del siglo XX, y uno de los principales pensadores marxistas del país.

sábado, 29 de noviembre de 2014

Hoy se celebra en Venezuela el Día del Escritor.
El 29 de noviembre en conmemoración del aniversario del Natalicio de Andrés Bello, se celebra en Venezuela el Día del Escritor. Humanista y creador sublime, figura como máximo representante de la nueva civilización hispanoamericana.
La conservación del idioma castellano como un "medio providencial de comunicación"; entre los pueblos americanos, fue una de las preocupaciones fundamentales de Bello. El sabio temía que se reprodujera acá "la confusión de idiomas, dialectos y jerigonzas, el caos babilónico de la Edad Media."
Para preservar el lenguaje preparó su "Gramática de la Lengua Castellana destinada al uso de los americanos"... Amado Alonso y Pedro Henríquez Ureña coinciden en que esta obra no sólo es la mejor gramática de la lengua castellana, sino una de las mejores de los tiempos modernos en cualquier idioma.

jueves, 27 de noviembre de 2014

27 Noviembre de 1992,Rebelión cívico-militar - Venezuela.


La rebelión cívico-militar en contra el gobierno adeco de Carlos Andrés Pérez fue la segunda que se produce este mismo año después de la del 4 de febrero liderada por Hugo Rafael Chávez Frías.

Contó con la participación de la Fuerza Aérea, representantes de la alta oficialidad y sectores civiles. Sus líderes fueron: Hernán Grüber Odremán, Luis Enrique Cabrera Aguirre y Francisco Visconti Osorio.

El movimiento de las tropas rebeldes se inició a las 11 pm del día anterior, con el objetivo principal de capturar a Carlos Andrés Pérez, y de establecer una junta cívico-militar como gobierno de transición. También estaba planeado liberar a Hugo Chávez, quien se encontraba en la carcel.

Este hecho forma parte de una cadena de acontecimientos acaecidos en medio de tensiones políticas y sociales iniciadas en la revuelta popular de febrero de 1989, conocidas como "El Caracazo", en la cual se protestó contra la implementación de un programa de ajustes de corte neoliberal, proceso que culminó con la remoción del  presidente, acusado por delitos de corrupción.

Durante la celebración de los 89 años de la Aviación Militar Bolivariana (AMB), celebrado en la rampa de operaciones de la Base Aérea El Libertador (BAEL), en el 2009, el presidente de la República, Hugo Chávez Frías, firmó el decreto 7.102 que instituye el 27 de noviembre como Día del componente aéreo venezolano.

"El 27 de noviembre será el Día de la Fuerza Aérea Venezolana, la fuerza aérea revolucionaria, patriota. Más nunca estará subordinada a intereses imperialistas, ni a otro interés que no sea el interés nacional", enfatizó el jefe de Estado.

Inicialmente, por más de ocho décadas el aniversario de la Fuerza Aérea era celebrado el 10 de diciembre, en conmemoración al año 1920 cuando desfilaron en Maracay, estado Aragua, los primeros aviones de guerra traídos al país durante la dictadura de Juan Vicente Gómez.

Esta fecha, además de rendir homenaje a la rebelión militar, simboliza el cambio de paradigma en la Fuerza Armada, basado actualmente en la dignidad nacional y el resguardo del pueblo.




1879 se produce la Batalla de Tarapacá.



En 1879 se produce la Batalla de Tarapacá.

Las fuerzas del ejército peruano, a pesar de no tener caballería ni artillería, hicieron frente al ataque chileno y lograron derrotarlos durante la Campaña terrestre de la Guerra del Pacífico.


De esta manera lograron evitar que las fuerzas chilenas capturaran la provincia peruana de Tarapacá, rica en minerales y depósitos de salitre, que finalmente terminarían en manos chilenas.

Por las acciones de valor y heroísmo mostradas por los infantes peruanos en dicho enfrentamiento, en Perú, el 27 de noviembre de cada año, se celebra el "Día del arma de Infantería".


1978 asesinan a Harvey Milk, activista estadounidense de los derechos homosexuales.

En 1978 asesinan a Harvey Milk, activista estadounidense de los derechos homosexuales, que cambió la vida de la comunidad gay en San Francisco en la década de los años 70.

En 1977 fue elegido concejal del Ayuntamiento, convirtiéndose en el primer hombre abiertamente homosexual en ocupar un cargo público; ofreciendo una imagen diferente del defensor de los derechos civiles.

Fue asesinado junto al entonces alcalde George Moscone, por Dan White, otro concejal recién elegido en el ayuntamiento de la ciudad. El crimen marcó y despertó a una generación.




1871 fusilan ocho estudiantes de Medicina de la Universidad de La Habana.


En 1871 fusilan ocho estudiantes de Medicina de la Universidad de La Habana.

Acusados injustamente de profanar la tumba del director del Diario La Voz de Cuba, Don Gonzalo de Castañón, muerto un año antes en un encuentro a tiros con un patriota cubano, las autoridades coloniales encarcelaron a 45 jóvenes criollos que cursaban el primer año de la carrera de Medicina.

De ellos, 8 fueron sentenciados con la pena de muerte.  Éste fue uno de los eventos más trágicos durante la Guerra de los Diez Años, entre 1868 y 1878.


No olvidemos nunca, como no olvidó Martí, quien, estando exiliado en España, recibió la noticia de que algunos de los que habían sido al menos sus compañeros o los había conocido quizás, habían muerto aquella mañana en La Habana y recitó el ardoroso poema que todos conocemos: “Cadáveres amados los que un día, en sueños fuisteis de la Patria mía”.