counters

miércoles, 23 de enero de 2013


Mujeres Revolucionarias de Venezuela

Ana Soto
Ana Soto, guerrera indígena gayona, quien luchó en contra de la Conquista española en las tierras que conforman hoy el estado Lara. Nació en 1618, lideró un movimiento de hombres y mujeres indígenas en la zona de lo que hoy es la región Centro-Occidental: Lara, Yaracuy, Portuguesa y Falcón. El movimiento que lideró mantuvo una feroz lucha de resistencia en contra de la Conquista española durante 50 años, hasta que finalmente fue apresada y asesinada cruelmente por sus captores.



Josefa Joaquina Sánchez
Josefa Joaquina Sánchez (18 de octubre de 1765, La Guaira, Venezuela - 1813, Cumaná, Venezuela) fue una venezolana que participó en la Conspiración de Gual y España organizada por su esposo, el militar venezolano José María España; es recordada primordialmente por haber promocionado la conspiración y por la confección de la bandera del movimiento revolucionario, lo cual le ha llevado a ser considerada como la «bordadora de la primera bandera de Venezuela». Sufrió cárcel durante más de 8 años y fue confinada en Cumaná donde terminó su vida.


Eulalia Ramos de Chamberlain
Eulalia Ramos de Chamberlain, Nació en Tacarigua de Mamporal, Edo. Miranda, el 12 de febrero de1796, murió en Barcelona, Edo. Anzóategui, el 7 de abril de 1817. Valerosa mujer que ofrendó su vida en la Casa Fuerte de Barcelona. Al grito de "Viva la Patria, mueran los tiranos",recibió una descarga en el pecho, fue mutilado su cuerpo y amarrado a la cola de un caballo.


Luisa Cáceres de Arismendi
Luisa Cáceres de Arismendi, (Caracas, 25 de septiembre de 1799 - Caracas, 28 de junio de 1866). María Luisa Cáceres Díaz (conocida por la historia como Luisa Cáceres de Arismendi) es uno de los personajes femeninos más insignes y heroína de la gesta de independencia de Venezuela. Esposa del General Juan Bautista Arismendi. A sus 17 años, estando embarazada fue recluída y torturada en la Fortaleza de Santa Rosa en La Asunción, provocando el aborto que acabó con la vida de su hija y cuyo cadáver permaneció a su dolorosa visión en el estrecho calabozo durante 2 días. Sus restos fueron trasladados al Panteón Nacional el 24 de agosto de 1876 convirtiéndose en ser la primera mujer cuyos restos reposan en el más alto altar de la Patria.


Juana Ramírez "Juana La Avanzadora"
Juana Ramírez “Juana La Avanzadora”, (Chaguaramal, 1790 - Guacharacas, 1856). Conocida como «Juana La Avanzadora» fue una heroína de la guerra de independencia de Venezuela. Su madre se llamaba Guadalupe Ramírez y su padre uno de los Generales Rojas: Andrés o José Francisco. Su madre fue traída de África y fue comprada por la familia del General Andrés Rojas. La esclava Guadalupe y su hija trabajaban en las tierras que la familia Rojas. Fue criada bajo la tutela de Doña Teresa Ramírez de Balderrama quien la protegió y le dio su apellido.
Juana participó en las batallas que se realizaron en las cercanías de Maturín, contra Antonio Zuazola, de La Hoz, Monteverde y Morales.
En la batalla del 25 de mayo de 1813, Juana tuvo una significativa participación. Ese día patriotas y realistas se enfrentaron en una dura lucha que tuvo su final al oscurecer el día. Siguiendo las órdenes del Comandante Felipe Carrasquel, avanzó con su batería de mujeres y les dio el triunfo a los patriotas.


Teresa Heredia
Teresa Heredia, nace en la villa de Ospino en 1797 se casa a los 17 años a los 19 años fue procesada y declara bajo juramento ser católica apostólica y romana, viuda de Jose Antonio Aguero, isleño, de oficio costurera y dedicarse a enseñar a leer a niños de la comunidad
Sin embargo es vista como una de las rebeldes que conspira a favor de la emancipación es trasladada a Valencia donde el Gobernador Luis Dato la expone al escarnio público haciéndola caminar desnuda con un redoble de tambores bañada en miel y cubierta con plumas en la población de Barvula.
Su movilidad hacia lugares de conspiración la hacen sospechosa. Sufre cárcel en los calabozos de La Guaira y el fiscal Antonio Guzmán sin pruebas y con testigos comprados promueve su expatriación, el gobernador Maso ordena su expulsión a norteamerica por ser mujer peligrosa y rebelde, finalmente rehace su vida se casa nuevamente, tiene hijos y muere en Estados Unidos.

Ana María Campos
Ana María Campos, hija de los Puertos de Altagracia, en todo momento participaba en beneficio de la emancipación; asistía en Maracaibo a las reuniones secretas para organizar la defensa contra el general realista Francisco Tomás Morales, quien, después de la Batalla de Carabobo, se trasladó a Puerto Cabello y luego a Maracaibo. Es famosa su frase de: "Si Morales no capitula, monda" (muere). Al ser capturada, los realistas la castigaron públicamente, paseándola por Maracaibo montada semidesnuda en un burro, llevando latigazos como escarmiento para que retirara lo dicho; Ana María soportó estoicamente el castigo, sin doblegarse.


Cecilia Mujica
Cecilia Mujica, conocida como "La Mártir de la Libertad" era hija de del realista Martín de Mujica de familia acomodada y prometida del joven español Henrique de Villalonga con quien compartía las mismas ideas revolucionarias.
Muere su padre como una de las muchas víctimas del terremoto de 1812 y a partir de aquel momento Cecilia se convierte en una de las más audaces propagandistas de las ideas emancipadoras, encendidos boletines clandestinos son distribuidos por Cecilia en la ciudad de San Felipe
El gobernador de San Felipe, el teniente realista Don José Millet, hace levantar un cadalzo como contrapeso al decreto de guerra a muerte dictado por Bolívar en 1813 es justo en ese mismo año que es sentenciada de antemano a morir fusilada.


Consuelo Fernández
Consuelo Fernández, digna mujer nacida en Villa de Cura que desafió públicamente al coronel realista que ocupaba La Victoria al negarse a sus cortejos, le interceptan una carta enviada a su hermano donde le anunciaba la pronta ocupación de aquella ciudad por José Tomas Boves para que lo advirtiera al general José Félix Rivas, por esta razón y el desprecio al coronel realista es condenada a muerte y fusilada a los 17 años al grito: ¡Viva la Patria! ¡Viva la Libertad!.


Luisa Arrambide de Pacanins
Luisa Arrambide de Pacanins, esta mujer de extraordinaria y delicada belleza nace en la Guaira en 1798 hija de Don Javier de Arrambide -acusado de asociarse a la conspiración de Gual y España- y Doña Petronila Roldan. 
En su residencia bajo el pretexto de fiestas, reuniones musicales, tertulias literarias y conversaciones intelectuales donde en alguna de ellas hicieron presencia Simón Bolívar y Tomás Montilla se organizan clandestinas organizaciones a favor de la emancipación y futuros planes a ejecutar por los patriotas.
Estos festejos culturales atraen el odio realista y Luisa Arrambide es condenada a ser azotada públicamente hasta perder el conocimiento en la plaza de San Juan (hoy plaza Capuchinos) se comenta que soportó el castigo sin derramar una lágrima 
Luisa Arrambide se casa con Tomás Pacanins y emigra a Puerto Rico donde tuvo cinco hijos y muere a la edad de 28 años, en su lecho de muerte fue atendida personalmente por el doctor José María Vargas en el año de 1825


Josefa Camejo
Josefa Camejo, luchó como cualquier otro soldado en la gesta independentista venezolana, enfrentando los prejuicios y barreras que relegaron a la mujer a ocupar el lado oscuro de la historia. Hizo sentir su valía como patriota y mujer, cuando en 1811, en Barinas, ante la amenaza de los realistas, solicitó al gobernador permiso para protegerlo, extrañada de que "no se haya contado con las mujeres para proteger su seguridad...", asegurándole que "...el sexo femenino no teme los horrores de la guerra; antes bien, el estallido del cañón no hará más que encender en nosotras el deseo de libertad...". Su vida entera la entregó a la causa republicana, luchando hombro con hombro con los patriotas, e incluso, comandando rebeliones por toda la Provincia de Coro.


Leonor Guerra
Leonor Guerra, nace en Cumaná (Edo. Sucre) y muere en la misma ciudad en 1816. Admirable mujer que se inmoló en aras de la Patria.Condenada en 1816 por insurgente revolucionaria, fue atada sobre un burro enjalmado y azotada públicamente por las calles de Cumaná para que delatara a los patriotas de la región, pero sólo lograron que a cada latigazo exclamara: ¡Viva la Patria, mueran los tiranos!, muriendo más tarde por negarse a recibir todo tipo de alimento y asistencia.


María del Carmen Ramírez
María del Carmen Ramírez, nacida en San Cristóbal, Estado Táchira. Poseedora de valiosas propiedades, todos sus bienes y servicios personales estuvieron a favor de la causa de la Independencia.
Entre sus propiedades contábase un hato de ganado en la región de San Camilo, una elegante y cómoda casa en San Cristóbal, y entre varias casas de su propiedad en el Rosario de Cúcuta (Colombia) se incluía una de dos plantas amplísima y lujosa que fue sede del Congreso del Rosario, celebrado en 1821, y también sirvió como mansión de residencia del Poder Ejecutivo y fue llamada Palacio del Congreso y Palacio de Gobierno de la Gran Colombia.
Su adhesión a la ideas de emancipación la hicieron blanco de la saña de los realistas, incluyendo a sus familiares y propiedades. Durante los últimos meses de 1819 fue capturada en San Cristóbal y fue conducida, junto a otras señoras patriotas, en humillante calvario, hasta el pueblo de Bailadores, donde fue rescatada por un piquete de caballería enviado por Bolívar desde Pamplona, al mando del Coronel Leonardo Infante.
Convenció a su hijo de 15 años, Pedro Briceño Ramírez, para que se alistara en el Ejército Patriota, este fue tomado prisionero y condenado a muerte. Él y sus compañeros se salvaron de ser ejecutados por la intervención de una dama criolla, favorita del jefe realista Antonio Tíscar. Este contratiempo no arredró al joven, quien apoyado por su madre empuñó nuevamente las armas en las filas patriotas, peleó en varios combates y alcanzó el grado de Capitán, falleció en una sangrienta batalla.
María del Carmen Ramírez gozó de merecida fama entre los adalides de la Independencia. Murió en San Cristóbal el 7 de febrero de 1857.

No hay comentarios:

Publicar un comentario